Mostrando entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de julio de 2008

Salud integral, terapias descongestivas

Estas terapias tienen por objetivo beneficiar el metabolismo y favorecer la expulsión de las toxinas por medios naturales.
Su objetivo final es preparar el cuerpo para que sus procesos espontáneos y revitalizantes activen la recuperación de la plena salud y desarrollar el poder personal. Son entrenamientos en hábitos de vida saludables.
Los beneficios son inmediatos y de mediano plazo. La desintoxicación inicial produce movilización de las toxinas acumuladas que, por un fenómeno sistémico, pueden dar la apariencia de empeorar los cuadros de eliminación (granos, orina, materia fecal, transpiración, etc.) pero que justamente están indicando que hay reactivación orgánica. Si se realiza una mejor alimentación, se inicia la reparación de los tejidos y la recuperación es funcional.
Una máxima naturista dice que "la buena salud depende en un 20% de la alimentación y en un 80% del ejercicio y la buena respiración". Lo más importante es el equilibrio en la vida diaria.
Tan importante como la alimentación son el deporte y darse gustos sanos, que merecen su justa medida de acuerdo al temperamento personal, nadie es mejor que uno mismo para hallar el equilibrio que nos impulsa al mayor bienestar. Y para este hallazgo debemos ser concientes de las necesidades de nuestro organismo y satisfacernos sobria y gustosamente.
Podemos aprender disciplinas virtuosas, y aún con ellas cometer excesos (por ejemplo en el disciplinamiento ansioso, o para compensar frustraciones, etc), por ello es tan importante sentir nuestro cuerpo en lo que hacemos, por más bueno que parezca ser el camino o los resultados que prometa.
Además de buenos hábitos debemos ejercitar la conciencia de nuestro ser total pues allí radica el equilibrio siempre variable de la salud.
En esta página hacemos incapié en un trato personal benigno, que incluye el cuidado externo de nuestro organismo y la higiene interna, y cuyas técnicas culturales deberían enseñarse desde la escuela. La higiene externa es conocida: cepillado de dientes, baños y duchas, lavado de manos antes de comer, etc.
La higiene interna se refiere a nuestras vías de incorporación de nutrientes y su distribución: el sistema digestivo (graficamente un tubo que recorre nuestro interior desde la boca al ano), el sistema respiratorio con sus alvéolos pulmonares, y el circulatorio con nuestros líquidos internos: la sangre y la linfa (y sus respectivos sistemas: arterias y venas por un lado, capilares y ganglios linfáticos por otro) asociados al hígado, los riñones y el bazo.
Los órganos de eliminación que limpian estos sistemas son:
Intestino grueso: colon ascendente, transverso, sigmoideo y recto. Su función es eliminar los restos orgánicos no digeribles de los alimentos
Pulmones: las mucosas de bronquiolos y bronquios, con sus células ciliadas que barren la capa de mucus cargada de partículas de smog hacia la nariz y boca (generalmente tragamos este mucus) y los Alvéolos pulmonares que liberan gases como el anhídrido carbónico a la atmósfera, y otros gases tóxicos inhalados y metabolizados
Los riñones que filtran la sangre liberando metabolitos y sustancias impropias (colorantes, saborizantes, conservantes y otros químicos ingeridos) en la orina que discurre hacia la vejiga para su excreción
El hígado que detoxifica la sangre eliminando parte de las toxinas neutralizadas en la bilis (que se acumula en la vesícula biliar) y que luego es excretada a los intestinos en la digestión de grasas
La piel que libera sebo, células epidérmicas desgastadas y sudor, este último producido por las glándulas sudoríparas a partir de la sangre y la linfa, eliminando sales y metabolitos
Podemos imaginar ahora que buena parte de la limpieza comienza con la calidad de alimentos que consumimos, en primer lugar evitando substancias artificiales como conservantes, saborizantes, colorantes, residuos industriales como disolventes, emulsionantes, detergentes, blanqueadores, gelificantes,etc metidos dentro de los alimentos procesados, refinados y enlatados, y vestigios de agroquímicos (insecticidas, herbicidas, desraizantes, etc) que como mínimo dan impureza a nuestra sangre, acumulándose en los tejidos conectivo y graso y llegando a producir enfermedades degenerativas crónicas (varios tipos de cáncer).
Del mismo modo es importantísimo incrementar la cantidad de fibras vegetales que barren las mucosas de nuestro sistema digestivo con lo cual ayudamos al intestino delgado y grueso a vigorizar su movimiento muscular.
Otro procedimiento que ayuda a la limpieza es beber abundante agua pura e infusiones de hierbas medicinales o jugos naturales de frutas recién licuados o exprimidos (no dejar pasar minutos pues se oxidan y pierden sus vitaminas). El total de agua debe estar en dos litros diarios.
Además de la alimentación sana, desde la antiguedad se aplican otros procedimientos de purificación como el enema, la transpiración por calor o por hierbas sudoríficas y las inhalaciones de vapor con esencias vegetales desinfectantes y expectorantes.
La limpieza de colon es un enema continuo de agua pura que higieniza el intestino grueso.
Los baños de vapor con aromaterapia cumplen la función mixta de detoxificar la piel y al extenso sistema linfático a través de la transpiración, y ayudar a la limpieza bronquial licuando el mucus y favoreciendo con los aceites escenciales naturales como el tomillo, la lavanda, el eucaliptus, el romero, etc la desinfección de las vías respiratorias.
Puedes concurrir a saunas de vapor o tomar masajes en vapor y aromaterapia o participar en grupos con carpas de vapor
Las técnicas de higiene interna deben aprenderse como hábitos de vida, y cada persona sentirse en libertad de emplearlas en la medida de su necesidad y gusto para lograr el máximo bienestar.
Se recomienda acompañar estos encuentros con entrenamientos de gimnasia, elongación, relajación, expresión, automasajes, y talleres que dan indicaciones sobre como desarrollar una actitud ecológica y cuidar nuestra salud integral.

sábado, 5 de julio de 2008

Fundamentos fisiológicos de la limpieza intestinal

El intestino grueso tiene la función de contener los desechos alimenticios hasta su evacuación, reteniendo el agua y concentrando las heces. Es el último órgano recorrido por la materia orgánica en el proceso de absorción de nutrientes.
Desde la ingestión hasta la evacuación, se calcula que en el tracto digestivo los alimentos han de estar menos de 18 horas, y que la cantidad de deposiciones debe ser de una a tres regularmente cada día.
Sin embargo con nuestra vida sedentaria y consumiendo alimentos extremadamente refinados y carentes de fibra celulósica (harinas, aceites y azúcares) se enlentece el tránsito del quilo(alimentos desdoblados por la digestión) y sus demoras en el intestino grueso producen un exceso de fermentación (de hidratos de carbono) y putrefacción de los restos alimenticios (carnes), generando inflamación y congestión de la mucosa intestinal, gases, producción de toxinas e intoxicación del organismo. La irritación se ve favorecida con el abuso de picantes como la pimienta y estimulantes como el café.
A veces también nuestros intestinos se vuelven perezosos por el hábito de reprimir las ganas de ir al baño y de retener los gases, por el abuso de laxantes y por falta de ejercicio físico abdominal y con las piernas.
El flujo de materia alimenticia por nuestro largo conducto digestivo debería ser limpio y placentero hasta la evacuación.
Pero el primer atentado sucede justamente en las proximidades de la afelpada y rosada mucosa intestinal.
Las sustancias alimenticias más complejas que no han sido digeridas por los jugos y enzimas digestivas propias de nuestro organismo son desdobladas en elementos más simples por unos diminutos colaboradores: las bacterias de la flora intestinal.
Ellas necesitan para vivir un ambiente adecuado en acidez, cuando éste se altera (más ácido) por los alimentos que comemos, sus mezclas, los aditivos químicos, y por estados psicosomáticos, la flora benigna muere y es gradualmente reemplazada por las bacterias de la putrefacción que generan tóxicos, infecciones, e irritaciones en la suave mucosa intestinal.
Con las congestiones e irritaciones, nuestro tubo intestinal aumenta de tono en algunos tramos y se distiende en otros, deformándose, alterando su pared y formando bolsones y divertículos (bolsitas donde la materia fecal queda retenida y produce severas inflamaciones por putrefacción), que se llenan de adherencias de materia descompuesta vieja que se endurece y es fuente recurrente de infecciones.
El estado del interior del tubo digestivo perturba el metabolismo de todo el organismo. Las toxinas que atraviesan la mucosa se vuelcan al torrente sanguíneo y exigen al hígado y al sistema linfático un mayor trabajo de neutralización.
El intestino está inervado por el sistema nervioso autónomo y su musculatura es lisa, por lo que el control de su peristaltismo (movimiento rítmico de contracción anular que se extiende a lo largo del tubo digestivo) escapa a nuestra voluntad. Con ella sólo controlamos la tensión del esfinter anal, el punto final del conducto de evacuación.
Por lo tanto, al retener las ganas de ir al baño por conductas impuestas en la escuela o el trabajo, se fuerza la parálisis de los músculos colónicos, la retención los deforma, y cometemos un atentado grave a la salud intestinal.

¿Cómo mejorar la salud de nuestro intestino?

Primero limpiarlo, segundo evitar ensuciarlo con comidas sin fibras y tercero cumplir prontamente con las ganas de ir al inodoro.
Sumemos a ello el deporte con la acción masajeadora sobre los órganos internos al fortalecer los músculos del abdomen.
La limpieza la efectuamos con la terapia colónica, que a la vez reentrena al colon en su peristaltismo. Las otras dos, comer sano y cumplir pronto con la necesidad de evacuar, es un derecho diario inexcusable, y entrena el amor por sí mismo

viernes, 4 de julio de 2008

Coraje y autonomía en la expresión

En este entrenamiento se explora el cuerpo y la emoción, integrándose con las tensiones ocultas, con las corazas musculares, las desarmonías energéticas, los bloqueos e inhibiciones del caracter ... para sentir sus causas, liberarlas y tomarse en serio las demandas reales de nuestro ser. El entrenador está en contacto profundísimo contigo y querrá llevarte directamente a la "historia de la que estás hecho", para iniciar o acelerar los cambios que tú mismo elijas.
Descubrirás afloramientos renovados y únicos de tus campos emotivo y pulsional, que podés utilizar creativamente para relacionarte con tus seres queridos y lograr mayores capacidades sociales. Nuestra propuesta es mostrarte el potencial inmenso que tenés dentro de vos para relacionarte con el mundo manteniendo tu completa originalidad.
La duración puede ser de 1 hora a más de 3 horas, según los objetivos a lograr. Es muy positivo combinar expresión interactiva con masajes sensitivos o energéticos, terapias florales y si tienes contracturas con masajes profundos, o profundizar el conocimiento de tu cuerpo con focusing y vitalización inducida. También son potenciadores los entrenamientos grupales, en especial los de expresión, creatividad y autoevolución.
Te recomiendo concurrir con ropa de gimnasia o suelta, o bien la sesión puede realizarse en ropa interior. Al finalizar te ofrezco toalla y jabón individuales para una ducha reconfortante.
Si has tenido un traumatismo, una operación o tratamiento médico reciente concurre con un certificado que indique tu aptitud para realizar movimientos libres. Si has recibido tratamiento psiquiátrico es necesario solicitar la evaluación que recomiende realizar este tipo de sesiones y te pedimos que adelantes los datos sobre el tratamiento que has recibido.